La manera en que usamos nuestra atención moldea nuestra percepción del mundo, la organización de nuestro pensamiento, la calidad de nuestros movimientos y la forma en que nos vinculamos con nosotros mismos y con los demás.
Atender, del latín ad-tendere, significa “extenderse hacia”. En castellano también implica cuidar, dar apoyo. Al prestar atención, nos expandimos hacia aquello que observamos, es un acto de cuidado, de encuentro. No se trata solo de dirigir la mirada, sino de abrirnos a la experiencia con sensibilidad y escucha.
En este ciclo de exploraciones somáticas, investigaremos a través del movimiento distintas cualidades de la atención y jugaremos con la posibilidad de una atención fluida y sin esfuerzo, que pueda moverse entre lo particular y lo general, lo receptivo y lo explorativo, el detalle y la apertura.
Cuando nos volvemos conscientes de cómo atendemos, abrimos la puerta a nuevas maneras de estar y movernos. Expandimos nuestras opciones, despertamos nuevas sensibilidades y descubrimos formas más libres y plenas de habitar el mundo.
Este ciclo consta de 5 sesiones que fueron impartidas originalmente en directo. Ahora puedes realizarlo a tu ritmo, con acceso completo a todas las grabaciones y materiales, para profundizar cuando tú lo necesites.